Estados de inquietud:
cómo reconocer lo que estoy sintiendo
En la vida cotidiana, muchas personas experimentan estados de inquietud o preocupación intensa ante situaciones que perciben como amenazantes, ya sean reales o imaginadas. Estas sensaciones suelen aparecer cuando la mente se adelanta a lo que podría ocurrir, generando una vivencia interna de tensión, incomodidad o malestar.
Entre las manifestaciones más habituales de estos estados se encuentran el nerviosismo interno, la sensación de agitación, una alerta constante o la presencia de pensamientos repetitivos centrados en posibles escenarios negativos. En algunos casos, también pueden percibirse cambios en el ritmo habitual de la persona, como una mayor inquietud corporal, dificultad para relajarse, sensación de aceleración interna o alteraciones en hábitos cotidianos como el descanso o el apetito.


