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ALIMENTACION TRADICIONAL CHINA PRIMAVERA

1. La primavera: el regreso del movimiento

 

Después del silencio del invierno, la primavera llega como un suspiro que se expande. La tierra se abre, la savia vuelve a subir por los árboles, las semillas rompen su cáscara y lo que estaba oculto comienza a manifestarse.La energía de la primavera no es suave y redonda como la del verano, ni profunda como la del invierno:
es ascendente, expansiva, dinámica y naciente.

Todo empuja hacia fuera:

  • Los brotes salen de la tierra.
  • Los días se alargan.
  • El cuerpo pide más movimiento.
  • La mente tiene más ideas.
  • Aparece el deseo de empezar cosas nuevas.

Es la estación del renacimiento.Por eso, la primavera no se vive bien desde la rigidez, la pesadez ni el estancamiento. La primavera necesita espacio, fluidez y ligereza.

La primavera se asocia al Elemento Madera, La Madera no empuja con violencia: se adapta, rodea los obstáculos, busca la luz.Cuando esta energía está equilibrada, sentimos:

  • Claridad.
  • Capacidad de decisión.
  • Creatividad.
  • Motivación.
  • Ganas de avanzar.

 

Cuando está bloqueada, aparecen sensaciones de:

  • Frustración.
  • Irritabilidad.
  • Estancamiento.
  • Sensación de estar “atascado”.
  • Falta de dirección.

La primavera es el momento natural para liberar bloqueos y volver a moverse.

3. La primavera y el despertar interno

En invierno todo estaba hacia dentro.
En primavera todo empieza a salir.Esto no solo ocurre en la naturaleza, también ocurre en nosotros:

  • Emociones guardadas pueden emerger.
  • Deseos antiguos reaparecen.
  • Aparecen impulsos de cambio.
  • Se despiertan ideas que llevaban tiempo dormidas.

Por eso la primavera puede sentirse muy viva… pero también algo inestable si no se acompaña bien.La clave no es frenar este movimiento, sino guiarlo con suavidad.

4. Alimentarse en primavera: acompañar el movimiento

La alimentación primaveral no busca nutrir profundo ni calentar tanto como en invierno.
Busca:

  • Ayudar al cuerpo a moverse.
  • Aligerar lo acumulado.
  • Facilitar la circulación interna.
  • Apoyar los procesos de renovación.

La primavera es como abrir ventanas después de meses cerradas.No se trata de vaciarse ni de “depurar” de forma agresiva, sino de dejar que lo viejo salga con suavidad y lo nuevo entre con espacio.

5. De lo pesado a lo ligero: el cambio de ritmo

Después del invierno solemos arrastrar:

  • Pesadez digestiva.
  • Sensación de lentitud.
  • Falta de ligereza.
  • Cierta inercia interna.

La primavera invita a ir soltando eso poco a poco:

  • Platos menos densos.
  • Menos cocciones largas.
  • Más frescura (no frío).
  • Más variedad vegetal.
  • Más verde.

Es un tránsito, no un salto brusco.

6. El sabor ácido suave: despertar y movilizar

El sabor asociado a la primavera es el ácido suave, que tiene un efecto de:

  • Despertar.
  • Mover.
  • Contraer suavemente para dirigir la energía hacia dentro y luego hacia fuera.

No se trata de comer cosas muy ácidas, sino de usar pequeños toques que despierten al sistema:

  • Un chorrito de limón.
  • Fermentados suaves.
  • Frutas ligeramente ácidas.
  • Vinagres suaves.

7. Alimentos afines a la primavera (visión energética)

Verduras

  • Verduras verdes.
  • Brotes.
  • Hojas tiernas.
  • Verduras jóvenes.

Cereales y semillas

  • Granos ligeros.
  • Semillas germinadas.
  • Preparaciones menos densas.

Otros

  • Alimentos frescos y de temporada.
  • Preparaciones sencillas.
  • Comidas que no generen pesadez.

8. Cocinar en primavera: menos fuego, más vida

La primavera pide:

  • Menos fuego.
  • Más vapor.
  • Más salteados suaves.
  • Más crudo moderado (si el cuerpo lo tolera).
  • Preparaciones más cortas.

La idea es conservar la vitalidad del alimento sin apagar el movimiento interno.

9. Lo que conviene moderar en primavera

 

  • Exceso de alimentos muy pesados.
  • Demasiada grasa.
  • Excesos de azúcar.
  • Alcohol.
  • Estancamiento físico (sedentarismo).
  • Rutinas rígidas.

La primavera no quiere rigidez. Quiere adaptación.

10. El movimiento como alimento invisible

En primavera, el movimiento es tan importante como la comida:

  • Caminar más.
  • Estirarse.
  • Respirar profundo.
  • Pasar más tiempo al aire libre.
  • Mover el cuerpo con suavidad.

Esto ayuda a que la energía no se quede bloqueada y pueda circular.

11. La primavera y las emociones

La emoción asociada a esta estación es la frustración, cuando el movimiento interno quiere salir pero algo lo impide.Por eso en primavera es importante:

  • Expresarse.
  • Hablar.
  • Crear.
  • Decidir.
  • Soltar lo que ya no tiene sentido.

La primavera es el momento ideal para hacer limpieza interna — emocional, mental y vital.

12. Ritmo de vida primaveral

La primavera invita a:

  • Levantarse un poco antes.
  • Hacer más actividades externas.
  • Retomar proyectos.
  • Socializar más.
  • Abrirse al entorno.

Pero sin perder el eje interno.Es expansión con conciencia.

13. La primavera como renacimiento personal

La primavera no solo hace florecer los campos: también puede hacer florecer a las personas.Es el momento de:

  • Cambiar hábitos.
  • Iniciar proyectos.
  • Cuidar el cuerpo con cariño.
  • Escuchar qué quiere nacer en ti.

La primavera siempre trae una pregunta silenciosa:
¿Qué quiere crecer ahora en tu vida?

14. Cierre

La primavera no se controla.
Se acompaña.No se empuja.
Se permite.Cuando se vive en coherencia, se convierte en una estación de profunda renovación, alegría tranquila y crecimiento auténtico.

Acupuntura Jerez

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